viernes, 25 de abril de 2014

7966.- EL NOMBRE DE LAS PLAZAS



EL NOMBRE DE LAS PLAZAS



PLAZA MIGUEL HERNÁNDEZ

A lo largo de tiempo desde el siglo XIX, y según los momentos históricos y políticos, son varias las calles las calles y plazas antiguas que cambiaron de nombre, como es el caso de la actual Plaza Miguel Hernández, en recuerdo del poeta orcelitano, que en su día fue la primitiva Plaza de la Torre, por estar en la inmediciaciones de la torre vigía conocida como la Torre Vieja. Posteriormente se le dio el nombre de Plaza de la Victoria por la victoria obtenida en el año 1839 por las tropas del reino de Isabel II contra las tropas Carlistas, contienda que finalizó co el abrazo de Vergara. En 1893 se le cambió el nombre por el de Plaza Capdepón, correspondiente al influyente abogado y político de Orihuela Trinitario Ruiz Capdepón, que en entre otros cargo fue ministro de Ultramar, Gobernación y Gracia y Justicia. Hoy el nombre de Capdepón permanece en una pequeña plaza al principio de la calle Rambla de Juan Mateo donde se encuentra el deificio Alvaromar. La plaza permaneció con el nombre de Capdepón hasta el año 1945, en se le dio el nombre de Plaza de Los Caidos. Una vez establecido el gobierno democratico, siendo alcalde de Torrevieja Rosa Mazón se le quito la placa que hacía alusión a los caidos por Dios y por España, quedando únicamente la cruz.



LOS PALOMARES

En la Plaza de los Caidos se instalaron dos palomares sobre una estructura de madera, uno en el lado levante y otro en el de Poniente, por lo que en aquel tiempo se los palomares eran visitados por personas que les gustaba sentarse en los bancos para observarlos mientras les tiraban migas de pan. En una ocasión la Hermandad de Torrevejenses de Barcelona mando un saco de grano para su alimentación. Debido a las palomas algunas personas la llamaban plaza de los palomicos, que en estaban alimentados de granos de maiz. Como estaban bien alimentado se de casos de algunas persona que llegaron a llevarse alguna de estas aves para hacerse un puchero. Posteriormente la plaza tomó en nombre actual de Miguel Hernández.



PLAZA DE LA CONSTITUCIÓN

Igualmente la Plaza del Generalísimo, la popular “Glorieta” tomó el nombre de Plaza de la Constitución, en recuerdo de la Constitución de diciembre de 1978, Aunque con ello recuperando su primitivo nombre dado en recuerdo de la Constitución de 1837. Durante la segunda República la plaza tomo el nombre de Plaza Mayor que permaneció hasta principios de los años 40 en que rotuló con el nombre de Plaza del Generalísimo hasta que con la llegada de la democracia recuperó su antiguo nombre. En los años 50 y 60 la plaza era concida popularmente como Plaza de "La Glorieta", nombre que precisamente lleva un bar de Torrevieja.
                                   Trinitario Ruiz Capdepón



                                       Miguel Hernández

                                              PLAZA DE LOS CAIDOS


                                           Los Palomares

                               PLAZA MIGUEL HERNÁNDEZ


                          PLAZA DE LA CONSTITUCIÓN




























jueves, 24 de abril de 2014

7965.- EL SUBMARINO S-61 "DELFÍN"



EL SUBMARINO DELFÍN

El día 1 de diciembre de 1974, siendo alcalde de Torrevieja Francisco Diez Martínez, el Ayuntamiento de Torrevieja en un acto en el Muelle del Dique de Poniente hizo entrega de la bandera de combate al submarino de la Armada Española S-61 “Delfin”. Dicha bandera se encuentra en la actualidad en el Museo Naval de Cartagena situado en la parte sur del edificio de la universidad de Cartagena que se construyó en la superficie del antiguo Cuartel de Instrucción de Marinería donde en su entrada ha quedado como recuerdo el arco de la puerta principal de entrada al CIM.

El 4 de febrero de 2004 en un acto celebrado en el salón de plenos del Ayuntamiento se procedió a la firma del convenio por el que la Armada Española cedía al Ayuntamiento de Torrevieja el Submarino “Delfín”.

En la mañana del día 8 de mayo de 2004, procedente de la base naval de Cartagena llego remolcado al muelle pesquero de Torrevieja el Submarino Delfin que fue recibido por la corporación municipal, autoridades de marina de Cartagena y Alicante, banda de Música de Infantería de Marina y numeroso público.

El submarinio “Delfín”, primer submarino español de la clase Daphne, construido en la factoría de la empresa Nacional Bazán de Cartagena tiene 57,8 metros de eslora, 6,8 metros de manga y 4,6 metros de calado. El “Delfín” después de 29 años de servicio en la Armada, causó baja en la lista de buques de la Armada el 10 de diciembre de 2003. Su dotación cuando estaba en activo era de 1 comandante, 7 oficiales, 15 suboficiales y 33 marineros. En sutiempo en activo padía alcanzar una cota de inmersión de 300 metros aproximadamente y una autonomía para navegas navegas durate 45 días. Su principal armamento esta compuesto por 12 lanzatorpedos.,En la actualidad el submarino por el número de las personas que lo visitan es uno de los atractivos del puerto de Torrevieja junto a la embarcación “Albatros”, ambos situados en el muelle pesquero formando parte de la zona de exposición donde se encuentran botes, torpedos, piezas de artillería y otros elementos dependientes del Museo del Mar y de la Sal.   











ENVIADO POR FRANCISCO TEVAR BAÑOS.

                               Antonio Barcelona Espinosa

CUANDO VEO EN TORREVIEJA AL S61 DELFÍN, SIEMPRE ME VIENE A LA MEMORIA MI GRAN COMPAÑERO Y AMIGO DE COLEGIO Y DE CORRERÍAS DE ORQUESTA. Y LUEGO,
QUÉ CASUALIDAD DE NAVEGAR JUNTOS MUCHO TIEMPO EN EL D-21 “LEPANTO”. SE LLAMABA ANTONIO BARCELONA ESPINOSA, NATURAL COMO YO DE TORREVIEJA, QUE EN PAZ DESCANSE, PUES EL SUBMARINO LE COSTÓ DOS MESES DE ARRESTO. TODO SUCEDIÓ ASI: EL 25 DE MARZO DE 1972, EL DESTRUCTOR D-21 “LEPANTO” ESTABA ATRACADO DE BABOR EN EL MUELLE, NADA MAS ENTRAR EN LA DÁRSENA DEL ARSENAL, A LA IZQUIERDA. LA POPA DABA JUSTO A TRES METROS DE LA ESCALERA QUE USABA LA BARCA DE LOS TRABAJADORES DE LA BAZÁN QUE LOS LLEVABA DE LADO A LADO DE LA BOCANA DEL ARSENAL. EN LA PROA NUESTRA HABÍAN DESPEJADO UNOS 100 METROS DE MUELLE ENTRE EL “LEPANTO” Y LOS DRAGAMINAS “MIÑO” ETC. Y A UNOS CINCO METROS DEL MUELLE MONTARON UNA GRADA. RESULTA QUE ESE DÍA HUBO UN FOLLÓN POR TEMAS LABORALES EN FERROL CON LOS TRABAJADORES DE LA BAZÁN DE LAS FRAGATAS F71 Y F72 QUE ESTABAN EN CONSTRUCCIÓN. HUBO ENFRENTAMIENTOS CON LOS GRISES CON EL RESULTADO DE  DOS MUERTOS. COINCIDIÓ QUE ESE DÍA EN CARTAGENA BOTABAN EL DELFÍN Y LOS REMOLCADORES LO TRAJERON A NUESTRA PROA, Y LA TRIBUNA QUE HABÍAN MONTADO EN EL MUELLE ERA PARA LAS AUTORIDADES. RECUERDO QUE VINO EL PRÍNCIPE DON JUAN CARLOS Y DOÑA SOFÍA, LOS ALMIRANTES CARRERO BLANCO, BATURONE COLOMBO Y PITA DA VEIGA ENTRE OTROS. HABLAMOS DE TIEMPOS DE FRANCO. CUANDO TERMINO LA CEREMONIA EL SUBMARINO YA SE QUEDO A NUESTRA PROA A UNOS DOS METROS. EL OFICIAL DE GUARDIA ESE DÍA ESTABA –PREOCUPADO. POR LA TARDE LLEVABA ENCIMA EL SABLE Y LO NUNCA VISTO UNA PISTOLA A LA CINTURA. EL COMPAÑERO ANTONIO BARCELONA ESTABA DE GUARDIA EN EL PORTALÓN Y VINIERON LOS DE TELEVISIÓN ESPAÑOLA, ENTONCES SOLO HABÍA DOS CADENAS, LA 1ª Y LA 2ª. SUBIERON A FILMAR DESDE PROA DONDE MEJORES TOMAS TENÍAN, PARA IR A FILMAR TENÍAN QUE PASAR POR LA PUERTA DE LA CAMARETA EL OFICIAL QUE ESTABA PREOCUPADO POR LOS HECHOS DE FERROL. AL VERLOS PASAR SIN ESTAR INFORMADO, A PUNTA DE PISTOLA, A MI AMIGO CASI LO TIRA AL AGUA. POSERIOSMENTE LE PUSO DOS MESES DE ARRESTO QUE A LOS DIEZ DÍAS SE LOS QUITO. PASADO EL TIEMPO QUINCE DÍAS ANTES DE MORIR ESTUVIMOS EN EL SUBMARINO EN TORREVIEJA, PORQUE LOS QUE LO CUIDAN SON AMIGOS Y PAISANOS
Y LO COMENTÁBAMOS POR ÚLTIMA VEZ.
DESDE CATAGENA, ANTONIO Y YO SOLIAMOS ALGUNA TARDE ENTRE SEMANA IR EN AUTO STOP A SU CASA EN TORREVIEJA ,Y SU MADRE NOS HACIA UNAS PATATAS FRITAS CON HUEVOS QUE NOS SENTABAN DE GLORIA, Y TODAVÍA NOS DABA TIEMPO A REGRESAR TAMBIEN EN AUTO STOP.
DEL ENFERMERO D21 LEPANTO. FRANCISCO TEVAR BAÑOS, UN RECUERDO PARA ANTONIO BARCELONA ESPINOSA QUE DESCANSE EN PAZ.
NOTA: El bote D-21 del destructor "Lepanto" que se ve en la foto, estaba a cargo de su mantenimiento  mi amigo Antonio Barcelona Espinosa.

miércoles, 23 de abril de 2014

7964.- LAS HABANERAS



LAS HABANERAS

Durante la segunda mitad del siglo XIX, los veleros comérciales españoles que hacían la carera de America, entre ellos los de Torrevieja mandados y tripulados por capitanes, patrones de cabotaje, contramaestre y marineros hijos de esta ciudad trajeron a Espala la canción habanera, como tambien lo hicieron los soldados y marineros de las campañas de Cuba. De esta manera llegaron las habaneras a los puertos y ciudades de España de Cataluña, País Vasco, Galicia y otros entre ellos a Torrevieja que llegó a tener una inportante flota de barcos de vela donde su gente de mar era a su vez requerida para tripular barcos de otras matrículas. El caso es que los marineros torrevejense adoptaron la habanera como canto familiar, hasta que pasado el tiempo y gracias a la idea, impulso y ayuda de D. Juan Aparicio, entonces Director General de Prensa, que al darse cuenta de lo  de lo popular que era el canto de las habaneras en Torrevieja se celebró el primer certamen nacional de habaneras que abrió la puerta a los sucesivos certámenes hasta nuestros días. El impulso que en aquel momento necesitaba la ciudad, se lo dio la habanera, gracias a aquellos certámenes que se celebraban en el paseo Vista Alegre, donde en su extremo de poniente se construyó un tornavoz, y un recinto cerrado con cañas, tribuna de invitados y sillas, aforo que se llenaba en su totalidad, mientras otros torrevejenses, a veces familias completas ocupaba los espacios libres alrededor perímetro del recinto con las sillas que llevaban de sus casas que dejaban de una velada para otra,  mientras otros se acercaban a escuchar las habaneras con botes de remos a las proximidades del restaurante Miramar. Y así, año tras año, los certámenes, las habaneras y la polifonía han llegado a nuestros días.



LA HABANERA EN OTRAS CIUDADES DE ESPAÑA

Si bien la habanera se canta en distintos puntos de España donde hay una gran afición a este canto, como son las trovadas de habaneras de Mayorga (Valladolid); los encuentros de Habaneras de Valverde del Camino (Huelva); las cantadas de pequeños grupos acompañados instrumentos como la guitarra y acordeón que se celebran en distintos pueblos de la costa catalana como Calella de Paragugrel, Palamos, Estartit, Playa de Aro y otros; los festivales de habaneras Vigo, San Sebastían (Guipuzcoa) y Getxo (Vizcaya) y otras en ciudades que siguen año tras años esta tradición.



TORREVIEJA Y LAS HABANERAS

No cabe duda, que desde el primer certamen ha sido Torrevieja a través del Patronatos de Habaneras, la ciudad que más ha aportado en la promoción y difusión de la habanera en todos los frentes, certámenes, encuentros corales internacionales, apoyo a las corales locales y escuelas infantiles, además de de contar con autores autores como el recordado Ricardo Lafuente y un buen número de directores, músicos, letristas y con partidas presupuestarias asignada al Patronato de Habaneras que en el año 2011 alcanzó 1.141.721 euros y en el 2012 1,356,567 euros. En el año 2005 y solamente el gasto de certamen de ese año supuso un gasto de 600.000 euros.



LA EVOLUCIÓN DE LA HABANERA

La habanera originaria que al principio era cantaba por una persona, más tarde se cantaban en dúo o en grupos tres o cuatro personas acompañada de una guitarra. Al principio de los años 50, entes del primer certamen era corriente en Torrevieja las serenatas que los jóvenes daban a las chicas al pie de la ventana de su casa. En los primeros certamenes, las habaneras se cantaban a dos, tres o cuatro voces. Con la llegada de la polifonía al certamen, algunas habaneras sufrieron arreglos más o menos exitosos. En mi caso prefiero la habanera tal cual la creo su autor: sencilla y clara en la letra. Sobre esto recuerdo que hace unos años se cantó El Abanico con arreglo de tal músico. Yo que había escuchado esta habanera muchísimas veces cantada por la coral La Schubertiana, en los primeros años de los certámenes,  al llegar el descanso, como tenía dudas, me acerqué a la fila 6 donde estaban sentados mi amigo Francisco Atienza Ferrández y Antonio Pérez Fenoll, entonces jubilados, para preguntarle que les había parecido esta habanera. Paco Atienza, me dijo: Si al Abanico se le hace un arreglo regular, ya no es un abanico, es un pai pai; pero si se le hace un mal arreglo, ya no es un pai pai, es un margual. O sea que pensaban como yo.    



LAS CORALES

En los meses previos a la celebración de primer Certamen Nacional de Habaneras celebrado durante los días 7 al 14 de Agosto del año 1955 se fundaron las dos primeras corales torrevejenses, primero la coral de Educación y Descanso “El Alpargarte” en diciembre de 1954, refundada con el nombre de Francisco Vallejos, el que fue su director, y posteriormente en el mes de marzo de 1955 La Schubertiana “El Zapato” presentadas entonces como masas corales por el número de sus componentes que rondaba 80 voces mixtas, refundada posteriormente con el nombre de José Hodar. Después de estas dos corales se fundaron las corales Ritmo y Juventud, hoy Manuel Barberá en recuerdo sacerdote que fue su director; en 1967 la coral mixta  Grupo de Empresa Salinas de Torrevieja, convertida en 1972 en el Coro y Orquesta de voces graves Maestro Ricardo Lafuente – Salinas de Torrevieja;  la coral “Maestro Casanovas”, del Conservatorio de Música, fundada en noviembre de 1986 como coro infantil, reconvertido más tarde en coral de jóvenes de voces mixtas; el Orfeón Municipal Ricardo Lafuente;  la Coral Nuevo Amanecer de La Mata, la coral Cecilio Gallego de la Asociación de Amas de Casa , el coro infantiles de la Escuela Coral Municipal y coro infantil La Purísima del Colegio de la Purísima de las Hermanas Carmelitas y otros, además de los pequeños grupos corales que participan cada año en las noche de habaneras que se celebran en la playa del Cura. Con todo esto Torrevieja cuenta con unas once o doce corales además del coro de la Iglesia de la Inmaculada.



LAS HABANERAS MÁS FAMOSAS

Entre las habaneras que conocemos y sus bellas letras, destaca como pieza famosa universal La Paloma del compositor vasco Sebastían Iradier que se estrenó en la Habana en el año 1855 y que a partir de entonces se extendió por todo el mundo y hoy es reconocida en cualquier lugar sea en auditorios o cuando la tocan los músicos urbanos en las calles de cualquier ciudad del mundo. Por su música, su letra y lo que representó en su día para los patriotas cubanos en su lucha para la independencia, le sigue en popularidad la habanera Tú del compositor cubano Eduardo Sánchez de Fuentes. Otra de las habaneras que ha alcanzado notoria fama es Torrevieja de Ricardo la Fuente que está en el repertorio de muchas corales y orfeones españolas y extranjeras.  



LA HABANERA EN EL MUNDO

La habanera cantada en español, gracias al prestigio de los certamenes ha llegado a varios paises de Europa, Asia, África y America, cuyas corales han viajado a Torrevieja para participar en el certamen de habaneras y polifonía, con el doble trabajo que significa para algunas de estas corales el cantar en otro idioma diferente al de su país de origen sean asiaticos o europeos. Por lo que representa la habanera cantada en español, recientemente para su difusión y conocimiento el Ayuntamiento de Torrevieja ha establecido un convenio con el Instituto Cervantes, países del mundo.   

                              Coro y Orquesta Ricardo Lafuente
                            Coro Nuevo Amanecer de La Mata

        Coro infantil La Purisima del colegio Hermanas Carmelitas

                   Coro Infantil de la Escuela Municipal de Canto


                                   Coral Francisco Vallejos
              Coro Cecilio Gallego de la Asociación Amas de Casas
                                     Coral Manuel Barberá
                                         Coral José Hodar
                         Orfeón Municipal Ricardo Lafuente

martes, 22 de abril de 2014

7963.- LA ESCUELA MUNICIPAL DE VELA LATINA



LA ESCUELA MUNICIPAL DE VELA LATINA
Desde su inauguración en 21 de diciembre de 2002, la Escuela Municipal de Vela Latina ha realizado cursos de navegación todos los veranos, además de múltiples salidas a navegar con para el llamado bautismo del mar en este antiquísimo medio de navegar. En los priemros años, la escuela de vela latina, además de los tres funcionarios de la Concejalía de Deportes de deportes, todos ellos con título de patrón contó desde sus comienzos con varios colaboradores para impartir las correspondientes clases en tierra y navegar en los cinco botes que construidos en los astilleros de la Playa del Acequión de Idelfonso Rodríguez Ayalas que fueron bautizados con nombres de habaneras populares tiene la Escuela. Durante los tres primeros años se realizaros los llamados cursos de iniciación, en horario de mañana con una duración total de 32 horas, durante los meses de junio, julio, agosto, además de las salidas a navegar para bautismo del mar en otros meses. En el año 2005 pasaron por la Escuela Municipal de Vela Latina más de 500 personas. Siguiendo la estela de la escuela se creo la Asociación de Vela Latina que dispone de unos siete botes latinos propiedad de los socios. Igualmente la escuela, además de los 5 primeros botes, dispones de otros cuatro de distinta eslora. Aunque el primer impulso de la escuela fue grande por contar con una plantilla de 3 personas fijas incluido el director Paco García y la colaboración de algunos patrones y aficionado para las clases en tierra y las navegaciónes, la jubilación de Paco López “El Malagueta”, el pase al pailebote “Pascual Flores” para su mantenimiento de Francisco Cayetano Gil Paredes y el cambio de lista de los botes en el que el único enrolado es el director. En la actualidad debido a la falta de personal, la escuela ha quedado limitada a la navegación uno solo de sus botes en el que además del patrón, en este caso el director de la escuela, únicamente puede llevar un máximo 5 o 6 alumnos.  
                      En la clase teorica antes de salir a navegar

7962.-RECORDANDO A TOMÁS VARCÁRCEL DEZA



RECORDANDO A TOMÁS VARCÁRCEL DEZA

En el presente año se cumplen 15 años del fallecimiento en Alicante el martes 31 de octubre de 1999 a los 95 años de edad del ilustre torrevejense hijo predilecto de esta ciudad Tomás Varcalcel Deza, nacido en esta villa en la calle Chapaprieta el 11 de noviembre de 1903. Tomás Varcárcel Deza a los 6 años de edad se traslado con sus padres Alicante ciudad en la que estudió en Los Maristas, estableció su taller de bordados  y vivió hasta su fallecimiento, aunque viajando siempre que pudo a Torrevieja donde era muy querido y tenía muchos amigos y amigas entre ellas la modista Mari Fernández Ortega Torrevieja y teniendo contacto. Con motivo de su fallecimiento el Ayuntamiento de Alicante decreto luto oficial. Tomás Varcárcel Deza hijo adoptivo de Alicante e Hijo Predilecto de Torrevieja donde tiene una calle rotulada con su nombre. También fue concejal del Ayuntamiento de Alicante. El día de su entierro la comitiva fúnebre con el féretros llevado a hombros por sus amigos fue escoltada por dos motoristas del la policia local de Alicante y acompañado por componentes de las bandas de música de las Carolinas, Ciudad de Asis y Villafranqueza. Sus rectos reposan en el panteón familiar de Alicante. El Ayuntamiento de Alicante dio el nombre de Tomás Varcárcel al distrito de la capital Santo Domingo-Tomás Varcarcel.



SU VIDA EN ALICANTE

Tomás Varcárlcel Deza, importante diseñador con taller de bordados contribuyó en varias facetas al engrandecimiento de las hogueras de San Juan y de la semana Santa alicantina. Entre otras cosas fue presidente durante 17 años de la Comisión Gestora de Semana Santa de San Juan de la que fue nombrado presidente de honor perpetuo en reconocimiento a su dedicación al engrandecimiento de la Semana Santa Alicantina impulsando la creación de las hermandades y cofradías, por lo que recibió la medalla de la cofradía del Cristo del Mar y San Juan de la Palma. También colaboró con las hogueras de san Juan por lo que recibió entre otros la Insignia extraordinaria de la Hogueras.




lunes, 21 de abril de 2014

7961.- EL BLOG HISTORIA DE TORREVIEJA POR FRANCISCO REBOLLO ORTEGA ALCANZA 340.000 VISITAS

Hoy lunes 21 de abril, a las 10 de la noche el blog Historia de Torrevieja ha alcanzado 340.000 visitas con 475.673 páginas consultadas y 2.331 comentarios de visitantes procedentes de varios paises de Europa y América.

7960.- COPLILLAS A SAN PEDRO

           Publicado en la revista Tiara nº 5 de Cartagena en el año 1999

7959.- LA ARMADA Y TORREVIEJA







































































                                Por Francisco Rebollo Ortega



LA ARMADA Y TORREVIEJA

EL SERVICIO MILITAR OBLIGATORIO

Con las matrículas de mar se obligaba a ingresar en la armada por el tiempo de uno a dos años, según épocas, a los jóvenes de 19 años cuyas profesiones tenían relación con la mar y sus industrias, que precisamente para ejercerlas debían estar matriculados.

LA BANDERA DE ESPAÑA
La bandera de España con los colores actuales, surgió por el Real Decreto del rey Carlos III, de 28 de mayo de 1785, por el que se acuerda adoptar un nuevo pabellón para la Marina, ya que el anterior, que tenía las armas reales sobre paño blanco, se confundía en la mar con las banderas de otras naciones.

AL COMIENZO DEL SIGLO XIX TORREVIEJA DEPENDÍA  DEL DISTRITO MARÍTIMO DE ELCHE
Al comienzo del siglo XIX, Torrevieja a efectos marítimos dependía del Distrito Marítimo de Elche, teniendo en cuenta, que ya había en el lugar un pequeño caserío al amparo de la torre, y que desde el muelle se transportaba sal en barcazas a los buques que fondeaban en la bahía, que junto a las Eras de La Sal se había construido en el año 1777.

EL TRASLADO DE LA ADMINISTRACIÓN DE LAS SALINAS DE LA MATA A TORREVIEJA
En virtud de la Real Orden de 21 de octubre de 1802, el rey Carlos IV, dispone  el traslado de la administración de las Reales Salinas de Torrelamata a Torrevieja. Así mismo, el rey mandó que se hicieran los planos de la nueva población en los que aparece el nombre oficial de Torrevieja. El 3 de marzo de 1803, se dio cumplimiento a este mandato con el traslado de la administración de las Reales Salinas de La Mata a Torrevieja y de varias familias de salineros, constituyendo este hecho histórico, el origen de la fundación administrativa de esta ciudad.

LA PRIMERA ADUANA

En 1806, debido a la importancia que va adquiriendo el embarque de sal en la bahía de Torrevieja, y el tráfico marítimo de otras mercancías, el ministro Manuel Godoy y Álvarez de Favia, en nombre del rey Carlos IV, manda establecer la Aduana de Torrevieja.

 LA PRIMERA AYUNDANTÍA MILITAR DE MARINA
 Según consta en el oficio del Almirantazgo de fecha 3 de septiembre de 1807, Godoy, dispone que la Ayudantía de Marina de Distrito establecida hasta ese momento en Elche, donde no hay matrícula, se transfiera a Torrevieja que la tiene. Creándose con ello, el Distrito Marítimo de Torrevieja con cabecera en esta villa, con un trozo de costa comprendido desde San Pedro del Pinatar hasta la desembocadura del río Segura en Guardamar. Para ocupar el cargo del primer  Ayudante Militar de Marina del Distrito, se nombró al Teniente de Navío D. Miguel Muñoz.

 LOS TERREMOTOS QUE ASOLARON LA POBLACIÓN
 Los terremotos de 21 de marzo y días sucesivos del año 1829, asolaron la población ocasionado la muerte de 32 personas, 67 heridos y la destrucción de la Iglesia parroquial, 1 ermita, 1 molino y 534 casas, incluida la vivienda del Ayudante Militar de Marina, Teniente de Navío, D. Francisco de Paula Amieba, y con ella, la oficina de la Ayundatía que estaba instalada en una habitación de su casa.

EL AYUNTAMIENTO DE TORREVIEJA
El 2 de julio de 1830, la Real Audiencia de Valencia, en nombre del rey Fernando VII, designa a las primeras personas que debían constituir el Ayuntamiento de Torrevieja, que se constituye el día 12 del mismo mes, siendo nombrado alcalde de la villa, D. José Galiana Tarancón. Este no fue el primer Ayuntamiento, ya que diez años antes, en el Trienio Liberal (1820-1823) se constituyó un Ayuntamiento que fue disuelto al regresar a España el rey Fernando VII, que derogó todas las leyes promulgadas en el trienio.  

LA CASETA DE LA AYUDANTÍA DE MARINA EN UN PLANO DE LAS ERAS DE LA SAL
En el año 1848, en el de plano de las obras de ampliación de las Eras de La Sal, del arquitecto Antonio García, aparece en las inmediaciones de las eras una caseta para la nueva Capitanía de Puerto de la Ayudantía Militar de Marina cuya fachada mide 30 palmos valencianos equivalentes a 7,90 metros.

LA CARTA NÁUTICA DEL TENIENTE DE NAVIO FRANCISCO DE PAULA  CANO Y CAMPOS
En la carta náutica del Ayudante de Marina de Torrevieja, Teniente de Navío Francisco de Paula Cano y Campos del año 1860, aparece la población y la costa de Torrevieja con las Eras de la sal y los dos muelles; el de Levante construido en 1777 y el de poniente construido en 1846. 

 LAS QUINTAS Y LAS MATRICULAS DE MAR EN 1870
 En el año 1870, siendo alcalde de Torrevieja D. Pedro Sáez Grao, el Ayuntamiento de Torrevieja, eleva a las Cortes españolas una queja sobre las quintas y las matrículas de mar, que en aquel año requerían 40 marineros de Torrevieja para hacer el Servicio Militar en la Armada. La marcha de los jóvenes a cumplir el Servicio Militar en la Armada, hacía que quedara prácticamente paralizada la vida marítima del pueblo por falta de brazos para trabajar en la mar teniendo en cuenta podría sumar un total de 40 marineros en los dos años de servicio militar.

SE PROCLAMA EL CANTÓN MURCIANO
El 12 de julio de 1873, se proclama el Cantón Murciano con la sublevación de la flota y los fuertes de Cartagena. Igualmente se proclama el Cantón en varias ciudades de España ocasionando con ello la Guerra del Cantón que duró 6 meses entre la República y las tropas y la flota rebelde del Cantón Murciano con base en Cartagena. En las demás ciudades, excepto Cartagena, según los casos, apenas duro unos día o semanas. El 19 de julio Torrevieja se adhiere al Cantón Murciano con una comisión de federalistas locales que para ese fin viaja a Cartagena.
EL PRIMER DESEMBARCO DE ANTONETE GÁLVEZ ARCE
 En la guerra cantonal, el 22 de julio de 1873 por la mañana, procedente de Alicante, donde se rindió la ciudad a los cantonales, llegó a Torrevieja el Jefe del Cantón Murciano, Antonete Gálvez Arce, a bordo del vapor de ruedas “Vigilante” que había sido requisado en el puerto de Alicante.
El  “Vigilante”, llegó la bahía de Torrevieja escoltado por la fragata blindada “Victoria”, de 7.250 toneladas de desplazamiento, 90 metros de eslora y 17 metros de manga, dos escampavías del  resguardo de Aduanas y un remolcador. A su llegada a la villa el líder cantonal fue recibido y acompañado al Ayuntamiento por un grupo de republicanos federalistas y una banda de música. Gálvez vino a Torrevieja con el objeto de conseguir ayuda económica y el apoyo de la villa al movimiento cantonal. Durante su estancia en Torrevieja Antonete se alojó en casa de la líder cantonal Concha Boracino Castejón, viuda de Tomás Parodi García A final, Gálvez consiguió llevarse 70.000 reales de los fondos del Ayuntamiento.
El vapor de ruedas vigilante con base en Alicante tenía un desplazamiento de 316 toneladas, una eslora de 50,43 metros, 6,41 metros de manga y una dotación de 79 hombres y la fragata acorazada Victoria, construida en los astilleros Blackwall en Inglaterra, tenía un desplazamiento de 7.250 toneladas, una eslora de 90,17 metros, 17,34 metros de manga y una dotación de 600 hombres.

EL SEGUNDO DESEMBARCO DE ANTONETE GÁLVEZ
El día 12 de septiembre por la mañana, se produjo el segundo desembarco en Torrevieja de Antonete Gálvez, que llegó a bordo del vapor armado “Fernando el Católico” con 400 soldados y marineros. El vapor “Fernando el Católico” rebautizado por los cantonales cartageneros con el nombre de “Despertador” del Cantón llegó escoltado por la fragata blindada “Numancia”. La fragata acorazada “Numancia”, construida en 1864 en los astilleros de La Seyne de Tolón, estaba considerada  uno de los buques más modernos del mundo de su época con un sobresaliente historial marítimo ya que fue el primer buque blindado que dio la Vuelta al mundo saliendo de Cádiz el 4 de febrero de 1865,  regresando al mismo puerto del 20 de septiembre de 1867 después de 2 años, 7 meses y 6 días, además de intervenir en el bombardeo de Valparaíso en Chile el 31 de marzo de 1866, y en el combate del Callao en Perú. Precisamente, en La Vuelta al mundo de la “Numancia”,  Benito Pérez Galdós nombra dos veces a Torrevieja, la primera al comenzar el relato cuando dice: “Divagando por el Mare Internum en el falucho de Ansúrez, con pacotillas comerciales de Vinaroz a Denia, y de Torrevieja a Ibiza...” La segunda cuando el falucho de Diego Ansúrez nombrado “Esperanza”, que había salido de Torrevieja con un cargamento de sal  para Villanueva y la Geltrú, fue sorprendido por un temporal de levante que lo desarboló dejándolo sin gobierno, estrellándose en las peñas del cabo de Santa Pola.

EL SEGUNDO DESEMBARCO DE GÁVEZ
Durante el desembarco de los cantonales, ocurrió un disparó fortuito del soldado de Gálvez, Eloy Gómez produjo la muerte del joven torrevejense de 15 años de edad, Eduardo Molero Ballester. Posteriormente, otro disparo producido posiblemente producido por Gálvez, ocasionó la muerte del soldado del cantón. Ambos fallecimientos están registrados en el libro de defunciones de la Iglesia de Torrevieja del mencionado año, párroco de la iglesia de la Inmaculada, el humanitario sacerdote  D. Francisco Sarrio Paya fundador del primer hospital de caridad de Torrevieja en una vivienda donada por él.

LOS FALLECIDOS EN EL LIBRO DE ÓBITOS DE LA IGLESIA
El registro en el libro de óbitos de la defunción y entierro del joven torrevejense se realizó a continuación de su fallecimiento, como es normal. En cambio el registro del fallecimiento de soldado cartagenero aparece con nota al margen al final del año 1873. Se  me ocurre pensar, que posiblemente, por alguna necesidad, cuando estaba a punto de finalizar la guerra del cantón, algún familiar del soldado viajara a Torrevieja para solicitar el acta de defunción y entierro de este soldado, por lo que el sacerdote anotó la defunción y entierro dos meses y medio después del fallecimiento del soldado, sin sepamos el motivo. 
Durante su estancia en la villa, Antonete Gálvez se alojó en casa de la casa de consignatario de buques, Gregorio Sánchez, que se había marchado huyendo a la hacienda de Lo marabú, dejando a su ama de llaves en la casa para atender al líder cantona cantonal. Concha Boracino Castejón, que vivía en la calle Concepción. En su recorrido por la villa los cantonales requisaron arroz, harina  y otros víveres de los almacenes de la familia Castell, y algunos caballos que se llevaron a Cartagena, entre ellos, el llamado Corzo, que era  propiedad de Andrés Torregrosa Dols, apodado “Bartolo”, que pudo recuperar al finalizar la guerra Cantonal a principios del año 1874.

EL VAPOR DE RUEDAS
El vapor de ruedas “Fernando el Católico” rebautizado por los cartageneros con el nombre de “Despertador del Cantón” tenía un desplazamiento de 2.900 toneladas, una eslora de 68,68 metros y 7,66 metros de manga.

LA FRAGATA “NUMANCIA”
La fragata acorazada “Numancia”, construida en los astilleros de La Seyne de Tolón,  tenía una eslora de 96,08 metros, 17,34 metros de manga y una dotación de 590 hombres.

LA COMIDA DE GÁLVEZ
Al preguntarle la criada a Antonete Gálvez, por el almuerzo y la hora que deseaba comer, éste le dijo que seguiría la costumbre de los dueños de la casa. Entonces la criada le dijo que ese día el menú era puchero de ave y que los señores de la casa tenían costumbre de almorzar a las 12 de la mañana.  

 LA INSTANCIA DEL PESCADOR 
El 1 de mayo del año 1879, el marinero de Torrevieja, Domingo Morales, de 52 años de edad, casado y con varios hijos, que no gozando de buena salud vivía humildemente de la pesca con nasas, y que había hecho dos campañas de marinero carpintero en la Armada hasta ser licenciado en el año 1857, dirigió una instancia al Almirante Capitán General del Departamento Marítimo de Cartagena, para quejarse de que otros pescadores con artes modernas, se sobreponían al ejercicio de su trabajo, privándole del corto beneficio que le proporcionaba la pesca con nasas tan necesaria para el sustento de su familia.      
A la instancia de este marinero, la Capitanía del Departamento Marítimo de Cartagena, le contestó en un escrito de fecha 7 de mayo, resolviendo, que se permitía al marinero torrevejense el uso con toda libertad y sin intromisiones en la mencionada pesca con nasas. Siete días se tardó entonces en resolver la instancia del marinero, que de haber ocurrido en nuestros días, posiblemente, tardaría más tiempo en resolverse.   

EL REGLAMENTO DEL PUERTO DE TORREVIEJA
El día 17 de octubre de 1888, el Ayudante Militar de Marina de Torrevieja redacta el Reglamento de Policía y Orden del Puerto de Torrevieja compuesto de 22 artículos.
Entre las prohibiciones que contemplaba el reglamento, estaba la de guisar con leña dentro del puerto, la de tener fuego encendido después de las 8 de la noche, la de echar basura al mar, y otras bajo multa de 5 pesetas. 

EL NAUFRAGIO DEL CRUCERO “REINA REGENTE”
El domingo día 10 de marzo de 1895, entre las 12 y media de la mañana y las 2 de la tarde, a 9 millas al Noroeste de Cabo Espartel, en aguas del Estrecho de Gibraltar, después de salir del puerto de  Tánger a las 10:30 de la mañana, a donde se había llevado a la embajada del Sultán de Marruecos, que había venido a España al frente de embajador Sidi Brisa para la ratificación del tratado de Marraquekech que se había subcrito en año anterior en Madrid entre el los reinos de España y Marruecos, durante un fuerte temporal con viento del Suroeste, se produjo el naufragio del crucero “Reina Regente” de 4.664 toneladas de desplazamiento, 97 metros de eslora y 15 metros y medio de manga. En el naufragio falleció toda la tripulación compuesta por 372 hombres y 40 profesores y alumnos de la Escuela de Artillería de la Armada de Cádiz.
Entre los fallecidos estaban 4 marineros de Torrevieja: el cabo de mar de primera José Aguado Morales, antepasado de Ricardo Lafuente, el artillero de primera Juan Pérez Mateo, el marinero de segunda Manuel Inglada Galiana y el marinero Vicente Perelló Gómez, nacido en la pedanía de La Mata. En la lápida del cementerio de Torrevieja, donde está enterrada su madre, está grabado su nombre en recuerdo de su muerte en el
naufragio. Del naufragio se salvó un perro de raza Terranova, que era propiedad del Alférez de Navío, D. José María Enríquez, natural de la ciudad gaditana Sanlucar. Ocurrió, que el animal fue rescatado por un barco mercante británico, cuando se encontraba sobre unos enjaretados de madera que flotaban en el agua. El crucero “Reina Regente” se había construido en los astilleros de Glasgow en Escocia en el año 1887, adoleciendo desde el principio de dificultades con relación a la estabilidad que todo buque debe tener en la mar. Pasado un tiempo, con ocasión de un viaje a Sevilla, el buque mercante recaló en el fondeadero de Bonanza, cerca de Sanlucar, a la espera práctico, ciudad de donde era natural el oficial propietario del perro.
El animal, al reconocer la costa se lanzó al agua, y cuando llegó nadando a la orilla, salió corriendo en dirección a la casa de los padres del infortunado oficial, que al ver llegar al animal, les causó una gran conmoción, corriendo la noticia por todo el pueblo. Igualmente la población quedó vivamente impresionada al conocer la noticia de la llegada de perro.         
El Naufragio del “Reina Regente” causó un gran dolor en la Armada y en Torrevieja y La Mata y en otras ciudades como Cádiz y San Fernando de donde era la mayor parte de la tripulación, llegando a nuestros días por tradición oral, una habanera de autor local desconocido, que fue recuperada por Conchita Valdés, que fue incorporada en su día en el repertorio de la Coral Francisco Vallejos, y cuya letra entre otras cosas dice:

Crucero “Reina Regente”
que por marzo se perdió,
se ahogaron varios marinos,
marinos de gran valor.

Yo por desgracia llevaba
cuatro amigos marineros,
que sumergidos quedaron
con sus nobles compañeros. 

MARINEROS TORREVEJENSES EN LA GUERRA DE CUBA, PUERTO RICO Y FILIPINAS
Desde que comenzó de la Primera Guerra de Cuba en 1868, hasta el 1898, en que España perdió Cuba, Puerto Rico, Filipinas y la isla de Guam en la guerra con los Estados Unidos, numerosos soldados y marineros de Torrevieja participaron en las campañas de Ultramar.  

MARINEROS E INFANTES DE MARINA DE TORREVIEJA EN LA GUERRA DE CUBA, FILIPINAS Y PUERTO RICO
En la actualidad sabemos, que sin contar los soldados del ejército, fueron más de 30 marineros e infantes de marina de Torrevieja los que participaron en las guerras de ultramar, principalmente en el año 1898, en la guerra Hispano-Estadounidense en Cuba, Puerto Rico y Filipinas. La mayoría de los marineros torrevejenses de las campañas de ultramar participaron en la batalla naval de Santiago de Cuba. que tuvo lugar el 3 de julio de 1898, embarcados en buques de la flota del Almirante Cervera, entre ellos, 2 marineros en el crucero acorazado  “Infanta María  Teresa”, buque insignia del Almirante Cervera, 5 marineros en el crucero acorazado “Cristóbal Colón” , 1 marinero en el crucero“Almirante Oquendo”  2 marineros en crucero “Vizcaya” y otros.

UN MARINERO DE TORREVIEJA EN EL PANTEÓN DE MARINOS ILUSTRES
Entre los marineros torrevejenses que se salvaron del Combate Naval de Santiago de Cuba, se encontraba el marinero Antonio Ferrandiz Grande de la tripulación del crucero “Cristóbal Colón” que al llegar nadando a la playa cayó prisionero de los americanos. La flota norteamericana al mando del almirante Sampson y el comodoro Shuley estaba compuesta por diez buques: el crucero protegido “New York” buque insignia del almirante Sampson, los cruceros acorazados “Iowa”, “Indiana”, “Oregón” y “Texas”, el cruceros protegidos “Brookliyn” buque insignia del comodoro Schuley, los cruceros auxiliares “Glocester”, “Resolute” y ”Vixen” y el cañonero “Eikson”  y la flota española por 6 buque: los cruceros protegidos “Infanta María Teresa” buque insignia del almirante Cervera, y “Vizcaya”, crucero acorazado “Cristóbal Colón” un buque rápido moderno, aunque a falta por instalar la artillería de grueso calibre, crucero protegido “Almirante Oquendo” y los destructores “Furor” y “Plutón”. El resultado del combate naval fue el hundimiento de los dos destructores españoles y el embarrancamiento o hundimiento de los cruceros por sus propios comandantes abriéndoles la válvulas de fondo. En el caso del crucero “Cristóbal Colón” éste quedó embarrancado a 48 millas al oeste de Santiago de Cuba en las proximidades de la desembocadura del río Turquino. Las bajas por parte española fueron 371 muertos, 151 heridos y 1.670 prisioneros y las bajas por parte estadounidense 1 muerto y 2 heridos.
A favor de los americanos hay que decir que colaboraron con sus botes en el salvamento de los marinos españoles, recibiendo con cortesía al almirante Cervera hasta el punto de no retirarle el sable que portaba.        

 PRISIONERO EN LA ISLA DE SEAVEY
Antonio Ferrándiz Grande, falleció de  malaria, el 23 de julio de 1898, en un campo prisioneros en la isla Seavey, en Portsmuth en el estado de New Hampshire al nordeste de los Estados Unidos, cerca del Canadá, a donde fue llevado prisionero con otros marinos españoles.
En el año 1916, los Estados Unidos, de acuerdo con el gobierno español, procedió a la inhumación de los cadáveres de varios oficiales, suboficiales y marineros españoles que estaban enterrados en la isla de Seavey, para ser repatriados a España a bordo del buque de la Armada Española “Almirante Lobo” con el fin de ser enterrados en el Panteón de Marinos Ilustres de la Armada en San Fernando en Cádiz.


El día 3 de mayo de 1916, tuvo lugar el solemne acto de entierro en el Panteón de Marinos Ilustres de San Fernando. y un homenaje en memoria de los marinos españoles que fallecieron en el combate naval de Santiago de Cuba.
Antonio Ferrándiz Grande, es uno de los tres marinos ilustres de la provincia de Alicante que están enterrados en dicho panteón, siendo los otros el marinero de Denia Ramón Lloret Barber también de la flota del almirante Cervera y el Jefe de escuadra y científico Jorge Juan natural de Novelda correspondiente a época anterior.            

 LOS ARCHIVOS DE LA AYUDANTÍA DE MARINA DE TORREVIEJA
 En el mes de septiembre de 1900, el Teniente de Navío, Ayudante Militar de Marina de Torrevieja informa al Comandante de Marina de la provincia de Alicante, de la necesidad de mandar a esa Comandancia los archivos de la Ayudantía que estaban clasificados en legajos registrados desde el año 1846, por no disponer de una habitación acondicionada para su  buena conservación.    

 LOS LÍMITES DEL DISTRITO MATRÍTIMO DE TORREVIEJA
En el Diario Oficial del Ministerio de Marina de 8 de junio de 1908, se dan los nuevos límites del Distrito Marítimo de Torrevieja, perteneciendo a su jurisdicción  desde el mojón de entre los reinos de San Pedro del Pinatar hasta la desembocadura del río Segura en Guardamar. 

EL MONUMENTO A ISAAC PERAL EN CARTAGENA
El 22 de marzo de 1918, a solicitud del alcalde de Cartagena, el Ayuntamiento de Torrevieja, siendo alcalde D. Rafael Sala García acuerda contribuir económicamente a la erección del monumento en honor del ilustre marino Isaac Peral en esa ciudad departamental.


TORREVEJENSES EN LA ARMADA DURANTE  EN LA GUERRA CIVIL
 Durante la guerra civil española, la mayoría  de los marineros torrevejenses movilizados estuvieron embarcados en  buques de guerra de la Armada de República, con base en Cartagena. Como sabemos Torrevieja perteneció a la zona republicana hasta el final de la guerra civil.

EL HUNDIMIENTO DEL CRUCERO “BALEARES”
En la madrugada del día 6 de marzo de 1938, en un encuentro fortuito 70 millas al Este de Cabo de Palos, entre dos cruceros y cinco destructores de la escuadra de la República, y una división de cruceros de la escuadra de del gobierno de Franco al mando del almirante Vierna, compuesta por el “Canarias”, “Almirante Cervera” y el “Baleares” buque insignia del almirante Cervera, a consecuencia de los impactos de 3 torpedos lanzados por el destructor “Lepanto”, a las 02:19 horas de la madrugada, se produjo el hundimiento del “Crucero Baleares”  en el que murieron 786 componentes de su dotación, entre ellos, el almirante Vierna Belando, el comandante del buque, Capitán de Navío Maristany, oficiales, suboficiales, auxiliares, maestranza y 689  marineros y soldados de infantería de marina. Entre los fallecidos se encontraba el marinero de Torrevieja, José María Andreu Huertas, que fue condecorado a título postumo.
Del hundimiento se salvaron 432 hombres, que fueron rescatados del mar por los destructores británicos “Boreas” y “Kempenfelt”, que acudieron al salvamento. La división de cruceros estaba en misión de escoltas de los buques mercantes “Umbe Medi” y “Aizcori Mendi” que transportaban material de guerra para la batalla del Ebro. La flota del gobierno de la república al mando del almirante González Ubieta, estaba compuesta por los cruceros “Libertad” y “Méndez Núñez” y los destructores “Sánchez Barcaíztegui”, “Lepanto”, “Almirante Antequera” “Gravina” y “Lazaga”, este último al mando del Teniente de Navío Ramón Guitar Virto, marino que al finalizar la guerra civil se incorporó a la Armada Española alcanzando el empleo de Capitán de Navío y pasando con el tiempo al Servicio Marítimo de Vigilancia Aduanera ocupando la jefatura de este servicio sobre los años 60. Su hermano D. Carlos Guitart Virto fue Ayudante Militar de Marina de Torrervieja desde el año 1946 hasta el año 1967.

EL NAUFRAGIO DEL DRAGAMINAS “GUALALETE” Al atardecer del día 25 de marzo de 1954, después de soportar un fuerte temporal de levante durante 18 horas, cuando se dirigía desde Ceuta a Melilla en misión vigilancia, naufragó el dragaminas “Guadalete” cuando se encontraba a 30 millas al Sur de Marbella, y a 19 millas de Punta Almina. En el naufragio fallecieron 34 componentes de su dotación, salvándose 44 por el buque mercante italiano “Podesta” que acudió a la llamada de socorro. Entre las personas que se salvaron, se  encontraba el marinero de Torrevieja, Justo Montesinos Ruiz, que vive en la actualidad en esta ciudad en la calle Campoamor, en el Barrio del Acequión.    
El dragaminas “Guadalete”, construido en los astilleros de la Empresa Nacional Bazán de Farol, tenía un desplazamiento de 615 toneladas, una eslora de 61,15 metros y 8,5 metros de manga y una dotación de 78 hombres.   

 EL NAUFRAGIO DEL REMOLCADOR DE LA ARMADA “RP-21”
 El l3 de enero de 1956, a las 6 y media de la tarde, cuando regresaba del puerto de Escombreras de prestar un servicio al petrolero de la Armada “Plutón”, a una milla al Oeste del Tajo de los Cuervos, antes de entrar en el puerto de Cartagena, con fuerte mar y viento del Suroeste, naufragó el remolcador de puerto RP-21.  En el naufragio fallecieron 9 personas: entre ellas, el práctico mayor del Arsenal de Cartagena, el segundo y el tercer práctico, el suboficial contramaestre, patrón del remolcador, el suboficial mecánico y 4 marineros. Entre los fallecidos se encontraba el marinero de Torrevieja, Antonio Puga Ortigosa, hijo del pescador, Antonio el del Cabo. Del naufragio se salvó el Teniente de Navío  Francisco Gilabert, natural de Guardamar, con familia en Torrevieja y muy conocido por los marineros de Torrevieja, y el marinero Pedro López Meca, natural del Puerto de Mazarrón que fue el que salvó al oficial, y que yo visité en Bolnuevo (Mazarrón) para documentar un artículo sobre el naufragio que se publicó en el semanario Vista Alegre en noviembre de 1999. Dos marineros de Torrevieja de la tripulación del RP-21, José Guillén Ortuño el “Taxista” y Felipe Dolón Dols que tuvieron la suerte de estar de permiso el día del naufragio. Pocas semanas antes del naufragio, el Contramaestre Francisco Gómez, natural de Torrevieja había cesado como patrón de este remolcador por ser destinado a Canarias. Yo mismo he estado destinado 6 años de patrón de remolcadores del Tren Naval del Arsenal de Cartagena. 

INURACIÓN DE REAL CLUB NÁUTICO
El día 30 de mayo de 1969, después de 2 años de obras, se inauguró el Real Club Náutico de Torrevieja con la asistencia del ministro de Marina D. Pedro Nieto Antúnez, el ministro de Industria D. Gregorio López Bravo, el alcalde de Torrevieja D. Vicente García García, D. Tomás Lanzarote Llorente, primer presidente del Club, directiva y socios del Club.    

LA ENTREGA DE LA BANDERA DE COMBATE AL SUBMARINO S-61 “DELFÍN”
El día 1 de diciembre de 1974, siendo alcalde de Torrevieja D. Francisco Diez Martínez, y madrina del acto, su esposa Dña. Juana Antón Serrano, en el Muelle de la Sal del Dique de Poniente se procedió a la entrega de la Bandera de Combate donada por el Ayuntamiento de Torrevieja al Submarino S-61 “Delfín”. El solemne acto de entrega de bandera de combate a un buque de la Armada, requiere un minucioso guión con las secuencias del mismo, y una coordinación perfecta entre la Armada y el Ayuntamiento. El acto de entrega de la bandera de combate, fue presidido por el Almirante Jefe de la Zona Marítima del Mediterráneo, D. José Yusti Pita, que estaba acompañado de los comandantes de los submarinos “Delfín”, “Isaac Peral” y “Narciso Monturiol”, que para el acto se encontraban atracados el Muelle de la Sal, así mismo estuvo presente en el acto el Ayudante Militar de Marina de Torrevieja D. Nicolás Ghersi Gacía. 



INAUGURACIÓN MONUMENTO AL HOMBRE DEL MAR
El 12 de mayo de 1975, siendo alcalde de Torrevieja D. Francisco Diez se inauguró el monumento al Hombre del Mar, estando presentes el Almirante de la Zona Marítima del Mediterráneo, D. José Yusti Pita, el gobernador de la provincia D. Benito Sáez González-Elipe, el presidente de la comisión pro monumento, D. Álvaro Rodríguez, vocales de la comisión, el Ayudante Militar de Marina d. Nicolás Ghersi García, otras autoridades y numeroso público.

SE DESTINA CON BASE EN TORREVIEJA A LA PATRULLERA DE LA ARMADA “PVI-225”
En el año 1983 se destina a Torrevieja, asignada a la Ayudantía Militar de Marina, a la Patrullera de Vigilancia Interior de la Armada “PVI-225”, para vigilancia de pesca y control de tráfico marítimo, buque que permanece en este puerto hasta el año 1992, en que pasaron las competencias de vigilancia de pesca a la Guardia Civil. Los patrones de esta patrullera fueron los subtenientes contramaestre D. Tomás Saura Sánchez  y D. Pedro Martínez Meroño.

 PLAZA DE LA MARINA
 A principios del año 1990, el Ayuntamiento de Torrevieja, debido a los lazos históricos entre Torrevieja y la Armada, el alcalde D. Pedro Hernández Mateo, acompañado del Ayudante de Marina Capitán de Corbeta D. Juan Muñoz Rubio y otras autoridades se inauguró la Plaza de la Marina. Por este motivo estuvo en Torrevieja el patrullero “Villamil”.

SE CIERRA LA AYUDANTÍA MILITAR DE MARINA
A principios del año 1993, siendo Ayudante Militar de Marina el Capitán de Corbeta D. Juan Muñoz Rubio, después  de 186 años de funcionamiento, al atardecer, en un acto simbólico se procedió al arriado de bandera y al cierre de la Ayudantía Militar de Marina del Distrito Marítimo de Torrevieja, haciéndose cargo de las funciones marítimas, el personal de la nueva Capitanía Marítima, dependiente del ministerio de Industria y Navegación.

EL 40 ANIVERSARIO DE LA QUINTA DE MARINA DE 1953
El 11 de diciembre de año 1993, se celebró en Cartagena y Torrevieja el 40 aniversario de la quinta de Marina de Torrevieja del año 1953.  Por la mañana, se celebró el acto de Jura de Bandera en el Cuartel de Marinería de Cartagena, de 60 civiles, antiguo marineros de la quinta del 53, que llegarón a Cartagena en autobuses acompañados de familiares y amigos. 
Entre las autoridades que estuvieron presentes en el acto se encontraban, el Almirante Jefe de la Zona Marítima del Mediterráneo, D. Miguel José García Lomas Ristori, el Capitán de Navío Comandante del CIM, D. Andrés Blanco Prieto, el alcalde de Torrevieja, D. Pedro Hernández Mateo y esposa, el párroco de la Iglesia de la Inmaculada, D. José Antonio Moya Grau, el último Ayudante Militar de Marina de Torrevieja D. Juan Muñoz Rubio, y más de 200 familiares y amigos.
Por estar destinado en la Jefatura de Instrucción del CIM, de Ayudante del Jefe de Instrucción, me correspondió el honor de ser el coordinador del acto de la Jura de Bandera, entre el cuartel y los antiguos marineros de la quinta representados por José Antonio Rodríguez, “Pepín”, Silverio Valdés, Joaquín Buades, y Vicente López Quesada. En días anteriores los marineros de la quinta visitaron los cementerios de Torrevieja y Guardamar para llevar sendas coronas de flores en recuerdo de los marineros fallecidos de la quita. Después de los actos de Cartagena los marineros de la quinta acompañados del alcalde, autoridades civiles y militares y familiares y amigos celebraron una comida de hermandad en el restaurante “El Pescador”   

EL 50 ANIVERSARIO DE LA QUINTA DE MARINA DE 1945
Durante el día 7 y 8 de diciembre del año 1995, se celebró en Torrevieja el 50 aniversario de la quinta de Marina del año 1945 del Distrito Marítimo de Torrevieja. Los antiguos marineros de la quinta, presididos por Antonio Mulero, acompañados de familiares y amigos, celebraron su cincuenta aniversario con solemne una misa, a la que asistieron asistencia de autoridades locales y el Capitán de Navío de la Comandancia Naval de Alicante, una visita al cementerio de Torrevieja, donde depositaron un corona de flores en recuerdo de los marineros fallecidos de la quinta. Finalizando los actos con una comida de Hermandad en el restaurante El Pescador.


EL SUBMARINO S-61 DELFÍN A TORREVIEJA
El día 4 de febrero del año 2004, por la mañana, en un acto celebrado en el Salón de Plenos del Ayuntamiento, en presencia del ministro de Defensa, D. Federico Trillo Figueroa, el Alcalde de Torrevieja, D. Pedro Hernández Mateo, el Almirante de Acción Marítima, D. Mario Sánchez Barriga, otros mandos militares, concejales alcaldes de varios municipios de la comarca, tuvo lugar la firma del convenio de cesión del submarino, S-61 “Delfín” a Torrevieja. 

LA LLEGADA DEL SUBMARINO “DELFÍN”
 El día 8 de mayo de 2004, a las 11 de la mañana, remolcado desde el Arsenal de Cartagena, llegó el submarino “Delfín” al puerto de Torrevieja con una tripulación de la base de Submarinos. El submarino fue recibido en el Muelle Pesquero por el Alcalde de Torrevieja, D. Pedro Hernández Mateo, concejales, el ex alcalde D. Francisco Diez y esposa Dña. Juana Antón Serrano, una representación de la Armada Española, y otra de veteranos de la Armada Británica, la banda de música de Infantería de Marina y numeroso público. El Submarino Delfín construido en los astilleros de Cartagena y entregado a la Armada en 1963 tiene un desplazamiento en superficie de 869 toneladas y 1.043 en inmersión, una eslora de 57,75 metros y 6,74 metros de manga siendo su dotación en activo de 7 oficiales, 15 suboficiales y 33 cabos primeros y cabos especialistas. Hasta el momento el submarino “Delfín” ha sido visitado por más de un millón de personas.   

 LOS ALMIRANTES Y TORREVIEJA
 Desde el año 1940, hasta la actualidad, son varios los almirantes de la Armada, que han estado en Torrevieja en visitas a la antigua Ayudantía Militar de Marina, o invitados por la Cofradía de Pescadores 
a la fiesta de la Virgen de Carmen, y a diferentes inauguraciones y actos de carácter marítimo.  Entre estos almirantes se encuentra el ministro de Marina, Almirante D. Pedro Nieto Antúnez que tenía grandes amigos en Torrevieja, entre ellos el alcalde Vicente García García. Entre los almirantes de la Zona Marítima del Mediterraneo que ha visitado Torrevieja  Los almirantes de la Zona Marítima del Mediterráneo D. Francisco Bastarreche y Diez de Bulnes que llevó el agua del Tahibilla a Cartagena.
D. Marcial Gamboa Sánchez Barcaíztegui,  D. José Yusti Pita, 
 D. José García Lomas Ristori, el Almirante de Acción Marítima, D. Mario Sánchez Barriga Fernández, el Almirante D. Fernando Poole y Pérez Pardo, que fue Jefe del Cuarto Militar de de S.M. el Rey, amigo y asiduo visitante de Torrevieja, que en su día recibió las insignias de oro del Patronato de Habaneras  y de la Sociedad Cultural Casino de Torrevieja, y otros almirantes.

UNA CALLE DEDICADA  DEL ALMIRANTE ESTRADA
El Almirante Estrada, que al final de los años 50 fue presidente del Instituto Social de la Marina, tiene una calle dedicada con su nombre en las casas de pescadores del barrio de La Punta.

 LA VIRGEN DEL CARMEN LA ARMADA Y LOS MARINEROS DE LA ARMADA DE TORREVIEJA
Desde principios de los años cuarenta del siglo pasado, el día 16 de julio, en la procesión del día de la Virgen del Carmen, los marineros de reemplazo de Torrevieja, que estaban cumpliendo el servicio militar en la Armada, procuraban estar en Torrevieja para escoltar el trono de la imagen de la Virgen del Carmen, Patrona de los marineros.

LOS AYUDANTES DE MARINA
Desde que se instaló la primera Ayudantía Militar de Marina, en 1807, hasta su cierre definitivo a primeros del año 1993, han estado destinados en Torrevieja con el cargo de Ayudante Militar de Marina 44 oficiales de la Armada, algunos de ellos, al cesar en cargo por pasar a la reserva, etc. se quedaron a vivir en Torrevieja para siempre.  Igualmente, han estado destinados en la Ayudantia de Marina numerosos suboficiales contramaestres, celadores de puerto y pesca, marineros y administrativos, entre estos últimos Vicente Ferrándiz que etuvo destinado en la Ayudantía hasta su jubilación.  

TORREVEJENSES EN LA ARMADA
A lo largo del tiempo, muchos  torrevejenses han pertenecido, o pertenecen en la actualidad a los distintos escalas y cuerpos de oficiales, suboficiales y cabos  especialista de la Armada. Entre ellos, los capitanes de Navío D. Miguel Zafra, y D. Antonio Bianqui Rebagliato, el coronel de Infantería de Marina D. Francisco Visera Talavera, los capitanes de Fragata D. Manuel Zafra, y D. Ángel Mora Martínez, los capitanes  de Corbeta D. Francisco Jiménez, D. Enrique Zafra, D. Germán Sanz Pérez, y  D. José Antonio Mora Martínez, el Capitán de Máquinas D. José Anaya Maestre, el Teniente de Navío Ingeniero D. Santiago Mateo Serrano y el Teniente de Navío D.  Javier García Monge, los Alférez de Navío D. Enrique Erzog Cánovas, D. Salvador Espuch, y D. Francisco Guillamón Samper, el Mayor de primera Condestable D. Carlos Mora, y el Mayor contramaestre D. Antonio Torres, el oFICIAL D. Eduardo Baeza Ortega y otros, además de una larga lista de suboficiales y cabos primeros y  cabos especialistas.  

LA VISITA DE BUQUES DE LA ARMADA A TORREVIEJA
Entre los buques de la Armada que a lo largo del tiempo han estado en Torrevieja en visitas oficiales, invitados, o por otros motivos, se encuentran, minadores, cañoneros, submarinos, dragaminas, patrulleros, remolcadores, buques de salvamento, buques hidrógrafos y otros

LOS PESCADORES Y LA ARMADA
En años pasados cuando Torrevieja tenía una importante flota de barcos de pesca, y Ayudantía Militar de Marina, los armadores  y patrones cuando tenían algún problema relacionado con la pesca solían viajar Cartagena para hablar con el Almirante.
Los almirantes de Marina siempre han tenido un trato paternalista con los pescadores de Torrevieja, y por ese motivo solían venir muchas veces a esta ciudad, bien en visita oficial a la Ayudantía de Marina, o invitados por la Cofradía de Pescadores, Real Club Náutico o el Ayuntamiento.

LA ARMADA EN EL MUSEO DEL MAR Y DE LA SAL
En el Museo del Mar y de la Sal, inaugurado el 4 de febrero de 1995, hay una sección dedicada a la Armada Española. Entre otras cosas relacionadas con la Armada, podemos ver en el museo, una placa de mármol en memoria de los marineros torrevejenses fallecidos en el Crucero “Reina Regente”. Igualmente, el museo cuenta con una colección de Metopas y cintas de lepanto, y varias maquetas de buques de guerra, uniformes de la Armada y otros objetos.      

MARINEROS  DE TORREVIEJA EN LA ARMADA
Desde que a primeros de agosto del año 1946, comenzaron los cursos de Instrucción en el Cuartel de Marinería de Cartagena, hasta la úlima Jura de Bandera que tuvo lugar, el 26 de noviembre de 1998, han realizado el periodo de Instrucción más de 2.000 marineros de reemplazo de Torrevieja, a los que habría que sumar los que pasaron por los cuarteles de marinería de Ferrol y San Fernando, y los que hicieron el servicio militar en Infantería de Marina. En el Cuartel de Instrucción de Marinería de Cartagena, en los buques, y otras dependecias de la Armada, en los momentos de ocio, era corriente ver reunidos a los marineros de Torrevieja.

EL ÚLTIMO MARINERO DE TORREVIEJA QUE JURÓ BANDERA EN EL CIM.
El 26 de noviembre de 1998, a las once de la mañana, en el patio de deportes se celebró la última Jura de Bandera en el Cuartel de Instrucción de Marinería de Cartagena, edificio que en este momento está en obras de adaptación para la Universidad de Cartagena. En ese memorable día juró bandera el marinero de Torrevieja Rafael Ruiz Delmas, hijo de Mariano Ruiz Ballester y  de Caridad Delmas Ortega.  Rafael Ruiz Delmas, fue el último marinero de Torrevieja que juró bandera en el CIM de Cartagena. 
En los últimos años del CIM, eran más de 2.000 personas, familiares de los marineros e invitados, las que presenciaban el acto de Jura de Bandera.  A veces los antiguos marineros de las quitas de la Armada de Torrevieja, sienten el deseo de reunirse en una comida de hermandad para recordar su paso por la Marina. 

LOS MARINEROS DE TORREVIEJA
En años pasados, una parte importante de los jóvenes de Torrevieja vivían de la mar enrolados en los barcos pesca, pailebotes y en buques mercantes, algunos desde los 14 años sobre todo en la pesca, y que precisamente por estar matriculados hacían el servicio militar en la Marina. Por este motivo, y por su carácter abierto y soltura en las faenas marineras y en otros trabajos, los marineros de Torrevieja siempre han sido muy apreciados por los jefes, oficiales y suboficiales de la Armada, cosa que yo mismo he comprobado en mis 38 años de servicio activo en la Marina.

UNA ANECDOTA
Estando Joaquín Montero García “El Mortero” marinero de la quinta de 1946, embarcado en el Destructor Escaño, destinado de repostero del Comandante del buque, D. Guillermo Díaz del Río y Pita da Vega, ocurrió, que un día cuando estaban navegando, el comandate lo llamó para que le sirviera una copa de vino. Joaquín, como el barco se balanceaba y cabeceaba por el estado de la mar, cogió la botella y se la metió como pudo en un bolsillo, y con la bandeja y la copa en la mano subió al puente de gobierno para servir al comandate. Antes entrar en el puente llenó la copa  de vino para servirlo en la bandeja. Al presentarse al comandante para servirle la copa, éste le dijo: ¿Como es posible que con la mar como está me traigas la copa llena y la bandeja limpia si derramar una gota de vino?. Entonces Joaquín se cuadro y le dijo: -Soy de Torrevieja mi comandante.  

EL MARINERO JOSÉ MONGE GUILLAMÓ
Estando el marinero de Torrevieja José Monge Guillamó perteneciente al  tercer reemplazo de la quinta de 1956 destinado en Madrid de repostero del ministro de Marina Almirante D. Salvador Moreno Reina, al cesar en el cargo este ministro continuó siendo repostero con el ministro Almirante D. Felipe Albarzuza Oliva que debido a las cualidades y buen comportamiento de José Monge le propuso quedarse empleado en la Armada con el cargo de Jefe de Casa del ministro, cuya  vivienda que está un edificio de varias plantas y sótano, antiguo ministerio de Marina en la actualidad Cuartel General de la Armada con entradas por la calle Montalbán y por la puerta principal que da a Cibeles. José Mongé aceptó la propuesta ocupando este puesto con el mencionado ministro y posteriormente con los ministros Almirante Pedro Nieto Antúnez y Almirante D. Adolfo Baturone Colombo. El cargo de Jefe de Casa del ministro de Marina suponía una gran responsabilidad, ya que de él depende todo el servicio de la casa, además de acompañar al ministro en algunos de sus viajes, entre ellos los que el Almirante hacía a San Sebastían cuando estaba de ministro Jornada. Pasado el tiempo el Almirante D. Pedro Nieto Antúnez, siendo presidente de la Compañía Naviera Transmediterránea y de otras compañías del Estado, le ofreció a José Monge irse a trabajar  en las oficinas de la Transmediterránea. Al final José Monge dejó la Armada para trabajar en las oficinas de empresa Nacional de Aluminio con el hijo del ministro D. Pedro Nieto Boedo.  

EL ARCHIVO GENERAL DE LA ARMADA
Tenemos constancia, de que en el Archivo General de la Armada, Álbaro de Bazán, que está en Visos del Marqués, en Ciudad Real, que estamos viendo en esta diapositiva, hay varios documentos  relacionados con la historia marítima de Torrevieja. Una de las maneras de recuperar estos fondos, podría ser, que el Instituto de Cultura Joaquín Chapaprieta, creara una veca para un estudiante universitario de Torrevieja, de la carrera de Historia, para que viajara a esa ciudad, con el fin  investigar en dicho archivo los apartados históricos relacionados con Torrevieja, que al mismo tiempo le servirían para la tesis final de carrera. 
Desde primeros del siglo XIX, la tradición marinera de Torrevieja esta unida a la Armada  por la historia y por los cientos torrevejenses que han pertenecido a la Marina, como oficiales, suboficiales, cabos profesionales, y cabos y marineros de reemplazo, algunos de ellos fallecidos en  combates navales y naufragios. Por lo que representa todo ello en nuestra historia local, deseo para el futuro una larga trayectoria de colaboración y amistad entre la Armada y Torrevieja.